06
Ene
08

Reseña Countdown to Final Crisis #18 y 17

por Arturo Sarmiento

Historia: Paul Dini con Sean McKeever (#18) y Dini con Justin Gray y Jimmy Palmiotti (#17)
Arte: Scott Kolins (#18) y Ron Lim (#17)

Suficiente de Countdown. Esta historia no tiene pies ni cabeza, sus tramas difícilmente ha avanzado algo desde el inicio de la serie, aún no se puede vislumbrar hacia donde se dirige esta historia y realmente no importa. Que alguien me despierte cuando inicie la siguiente crisis.

Arturo Sarmiento, Junio 2007

Dicen que un hablador cae más rápido que un cojo, aunque estoy bastante convencido de que no es así en la práctica. Como sea, en Junio del año pasado decidí no volver a comprar otro ejemplar de Countdown y hasta hoy creo que mi decisión fue justa, ya que esta la tome después de haber comprado 6 ejemplares de la serie y no ver ningún desarrollo considerable, a pesar de haber abarcado ya la misma cantidad de números que una miniserie normal. En lo que otras historias inician, se desarrollan y concluyen, Countdown no pudo terminar de iniciar.

Hace poco Dan Didio admitió que el trabajo en los primeros números había sido algo complicado y el resultado que obtuvieron no era precisamente el que esperaban, aunque asegura que las correcciones necesarias están hechas y la serie está ahora encaminada por el rumbo correcto. Ciegamente me negué a creerlo, basado en las rápidas hojeadas que le he estado dando a los ejemplares y las columnas que publican Newsarama y Comic Book Resources cada semana, a las cuales les dedico una lectura rápida.

Durante la semana 18 por fin veo lo que se podría considerar un avance significativo: la aparición de Ray Palmer, y justamente este número tiene lo que me parece hasta ahora la mejor portada de la serie, estilizada, sencilla y hasta caricaturesca, sin la cualidad caótica de sus antecesoras. Así que me figuré que es buen momento para retomar el comic y ver su avance, al menos lo reflejado durante las dos ultimas semanas.

De cualquier forma esto no significa que haya renovado mi suscripción, así que bien podré dejarlo de nuevo en cualquier momento, pero espero de buen corazón que se mantenga interesante, que su rendimiento durante el 2008 sea mucho mejor que el del año pasado y funcione bien como una introducción a Final Crisis, ya que en esta serie si estoy bastante interesado.

Así que veamos como se han movido las cosas por este lado de Dc Comics.

¡ADVERTENCIA! La siguiente reseña contiene detalles sobre la trama que pueden arruinarte la experiencia de leer este número.

La trama que considero como la más importante en esta historia es la de los personajes que representan una anomalía en los 52 universos, como Duela Dent (R.I.P.), Jason Todd y Dona Troy, aunque después son acompañados por Kyle Rayner. La trama de las anomalidades no parece haber avanzado mucho y hasta la fecha, aunque considerados como indeseables, no han motivado a los monitores a hacer mucho más que discutir lo importante que resulta eliminarlos. El trió de Red Hood, Donna Troy y Green Lantern ha estado paseando por el multiverso gracias a uno de los Monitores, bautizado por Jason como “Bob”, el cual ha solicitado su ayuda para encontrar a Ray Palmer, el supér héroe conocido como Atom. Este se encuentra en algún universo y el cuarteto salta de uno a otro, encontrando en cada uno lo que apenas se podrían considerar como pistas.

La historia de este grupo ha sido tan relevante que ha instigado la creación de varios especiales donde se detallan las aventuras que han vivido en los distintos universos visitados y aparentemente no tuvo ningún desarrollo real que los acercara más a su meta durante los meses pasados y cuando por fin lo hacen somos sometidos a una secuencia donde se nos explica todo de un solo golpe. Hubiera sido deseable que durante el transcurso de las 33 semanas de historias alguno de estos personajes hubiera encontrado pistas concretas sobre el paradero de Ray Palmer y así pudieran ir poco a poco vislumbrando la solución al misterio, en vez de hacer que el personaje en cuestión nos lo explique todo en un solo número.

Podemos enterarnos del paradero de Atom durante una secuencia inicial en la semana 18, la cual forma un poco detallado puente entre el final de Identity Crisis y el momento actual. Más detalles son ofrecidos después por Ray y lo más relevante dicho por él es su trabajo para evitar el “gran desastre” y el hecho que ha estado saltando como loco entre los distintos universos. ¿Cual es este “gran desastre” que amenaza a toda la creación? Aún no lo sabemos; lo que si sabemos es que saltar de un universo a otro en el multiverso Dc es aprantemente una de las cosas más sencillas de hacer: Captain Atom lo hace explotando, los Flash lo hacen corriendo, The Authority con máquinas, Superboy muriendo, Ray Palmer haciéndose chiquito (gracias a que nadie entiende mecánica cuántica y se le puede culpar de cualquier cosa); ante esto, la autoridad de los monitores, junto con su eficiencia, quedan muy en duda.

Después de la confesión de Ray Palmer ante su nueva familia y amigos, llegamos a un momento que ha sido comparado por algunos con la revelación de la verdadera naturaleza de Sobek en la serie 52, aunque no me parece que sea apropiada. La revelación de las verdaderas intenciones del monitor Bob se sienten al mismo tiempo como un paso lógico y como una trampa. Un paso lógico al saber cual es la naturaleza de los monitores y los medios que están dispuestos a utilizar para lograr sus planes; y una trampa ya que jamás se nos dio la más mínima pista de que Bob estuviera en complot con su hermano Solomon, pues al parecer jamás hubo un momento donde los dos parecieran estar de acuerdo y las veces que estuvieron juntos siempre discutieron acerca de las tendencias homicidas de Solomon. Si el plan concebido entre los dos monitores sucedió fuera de páginas, donde los lectores no pudimos verlo, es ciertamente una trampa y un giro barato de la trama.

Bob no es precisamente un asesino eficiente y el trío logra escapar junto a Ray Palmer. Ahora sólo falta ver si este es el Atom correcto, ya que Keith Giffen anteriormente insinuó que puede ser otro. Y vuelvo a insistir, la cara de Ray en los promos de Countdown no luce nada benigna.

La segunda trama enfocada en estas dos últimas semanas fue la de Mary Marvel, a quién hemos visto viajar por el universo Dc sin rumbo aparente. Inicialmente Mary solo quería recuperar sus poderes y lo logró casi inmediatamente gracias a Black Adam. Ese evento fue el creador de la nueva y obscura Mary Marvel, aquella que luce más irritable e impulsiva, a diferencia de la chica dulce e inocente que conocíamos. La hemos visto interactuar con personajes de ciudád Gótica y con personajes mágicos como Zatanna, Klarion y Eclipso (quién actualmente reside en el cuerpo de Jean Gray, la ex de Ray Palmer), esta última quién se ha convertido recientemente en un acompañante de la nueva Black Marvel.

Al inicio de la semana 18 Mary se encuentra flotando en el espacio, aparentemente inconsciente, después de haber escapado de Apokolips y recibido un disparo de las tropas de Monarch. Es entonces que Eclipso regresa junto a ella dispuesta a llevar a cabo lo que ha planeado desde el principio: absorber los poderes mágicos de Mary. Pero Mary resulta ser en verdad mucho menos inocente y demasiado poderosa para Eclipso, por lo cual se desata una pelea que las lleva a las dos de vuelta a la tierra. Mary asegura a Eclipso que está harta de los poderes que se le han otorgado y de lo que estos han hecho con su personalidad (haciendo eco de la opinión de más de un fan) y decide entregárselos a su rival al invocar al rayo mientras la abraza. El resultado final es que las dos son transformadas a sus identidades humanas y caen al mar, siendo Mary eventualmente llevada a las costa de la isla de Themiscyra.

En este punto tendré que volver a un viejo y feo vicio: las odiosas comparaciones con 52. La historia de Mary, hasta el momento, me resulta bastante similar a la de Ralph Dibny, donde este viajó por los reinos de la magia junto a un Felix Faust (disfrazado como el casco del Dr. Fate), con tal de hacerle realizar que solo había una forma de lograr reunirse con su fallecida esposa. En el caso de Mary, Eclipso parecía estar interesada en seducirla hacia el lado oscuro con tal de que formara parte de los planes de Darkseid, pero a fin de cuentas tenia una meta mucho más mundana: robarle sus poderes. ¿Era necesario hacer todos esos viajes y aventuras con tal de lograrlo? A final de cuentas intenta simplemente arrebatárselos, lo cual bien pudo haber hecho desde un principio. Tal vez tenía un plan mucho más grande, pero no funcionó, y quizá ahora los poderes de Mary se encuentran contenidos en el mismo cristal de Eclipso, lo cual sería bueno averiguar.

Lo más interesante de esta semi-conclusión a su historia juntas es el ver de nuevo a Jean Loring sin la influencia de Eclipso. ¿De que forma la utilizarán los escritores? ¿Volverá a ser la de siempre, con ese toque de locura que la llevó a asesinar a Sue Dibny y terminar encerrada en Arkham? ¿O sufrirá un cambio radical de personaje, siendo convertida en una verdadera villana a-la-Captain-Atom, bajo el pretexto de que fue cambiada por la escencia del cristal? Otra cosa interesante de averiguar es que tanto aprendió Mary mientras estuvo siendo corrompida con los poderes de Black Adam y de que le servirá este conocimiento en la crisis que se aproxima.

Finalmente, después de enterarnos del plan elaborado entre Bob y Solomon, todos los monitores se reunen en la tierra 51, con lo cual Solomon intenta iniciar la unión de la escencia de todos los monitores en sí mismo, comenzando por Bob (aunque al parecer, Bob había entendido el plan de forma un poco distinta). La idea es reunir a todos los monitores en un solo ser denominado Prime Monitor, un ser antagónico al Anti-Monitor que restauraría el balance, el cual es considerado por los hermanos de Solomon como solo una leyenda, lo cual debe significar que es completamente plausible. Pero el tiempo para que los monitores se unieran ha pasado ya, por lo que el intento de Solomon de absorber a Bob termina simplemente matándolo. El hecho de que los monitores hayan cambiado tanto entre ellos es, según Solomon, culpa de alguien más, un monitor no identificado quién fue el encargado de esconder a Palmer en el universo 51, pero antes de que nos sea revelada su identidad Monarch aparece, junto a su ejercito, para iniciar su guerra contra los monitores.

Esto es lo que ha sucedido en las últimas dos semanas y después de haber leído estos ejemplares debo preguntarme a mí mismo ¿ha mejorado esta serie desde la última vez que la leí? Debo confesar que sí, aunque no ha resuelto completamente todos sus problemas. Las historias son desarrolladas de mejor forma gracias a que no se está tratando de seguir la pista de cinco tramas distintas, como en los primeros números, sino solo un par, aunque hemos llegado a un punto donde varias tramas comienzan a converger. El mayor problema de la historia son sus números anteriores, en los cuales pudo haber un poco más de desarrollo en vez de esperar hasta la semana 18 para darnos el primer bocado de uno de sus misterios principales; y vaya que fue este un bocado sustancioso. El arte sigue manteniendose entre un nivel moderadamente bueno, que cumple con el trabajo, hasta un nivel intermedio, donde los dibujos lucen apresurados y a veces hasta feos. El diseño de páginas en el número 18 es simplemente aburrido y mejora un poco en el 17.

¿Compraré los siguientes ejemplares? No es algo seguro, tal vez lo haga si es que veo que suceden más cosas que avancen la trama. Después de todo, esta es la serie que terminará en la nueva crisis y no quisiera perderme de los datos relevantes que puedan aparecer en ellas, pero tampoco estoy dispuesto a comprarla si no sirve su propósito y solo resulta ser un material de lectura sin substancia.

Pensamientos finales.

  • Buena escena retrospectiva: El final de Identity Crisis. Esa serie fue genial y cualquier cosa que me lo recuerde en las páginas de Countdown es bien recibida.
  • Cosa graciosa: Una Zatanna gordita vistiendo una versión más modesta de su traje de magia, completo con sus media de red. Aparentemente las chicas llenitas no usan minifaldas en el universo 51.
  • Cliché 1: Bob, un chico bueno, se vuelve malvado de forma instantánea, aparentemente sin razón ni previo aviso, al punto de asesinar a varias personas no involucradas.
  • Cliché 2: El concepto de “restaurar el balance”.
  • Cliché 3: En un universo lleno de seres extraños y mágicos, todavía existe algo que puede ser considerado por sus habitantes como “solo una leyenda”.
  • Mejor línea: “Who monitors the monitors?”
Anuncios

0 Responses to “Reseña Countdown to Final Crisis #18 y 17”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: